Reflexiones

¿Qué es la resiliencia y Cómo ser una persona resiliente?

A veces debemos empezar de nuevo con experiencias previas, y saltando los obstáculos que ya conocemos, para de esta forma tomar el camino que de verdad nos permitirá llegar a la meta que tanto deseamos. Cuando tomamos esa fortaleza y la hacemos nuestra nos volvemos personas resilientes.

Pero, ¿Qué es la resiliencia? y… ¿Qué tiene que ver con cada persona en particular?

Según la Wikipedia, la resiliencia es “la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas”. Ya con esta definición entendemos que no es algo que se aprenda de la noche a la mañana, y menos en un libro o googleandolo, esta habilidad de adaptación a los cambios y situaciones adversas se aprende con tu experiencia. Se podría decir que se practica.

No es una condición que el ser humano pueda heredar o aprender fácilmente, entonces… ¿Cómo una persona puede adquirir esta habilidad? Detengámonos un momento a pensarlo. No existe ser humano en la tierra que no haya experimentado una situación o problema que se nos haya salido de las manos, que no nos permite dormir ni sonreír… hasta cuando estas en tu trabajo o en tu casa te preguntan “Hey, ¿Qué te pasa? ¿Por qué estas triste?”, y en este momento podemos tomar una decisión: O echarnos a llorar con desgana y desahogarnos ya sea contando nuestros problemas o distrayendo nuestra mente (que también es muy valido cuando la situación te desespera)… o enfrentarte al dolor, pensar en el problema de forma asertiva y decidir que para ti no es un problema, sino una situación que cuando salgas bien librado de ella te va a permitir madurar y hacerte más fuerte. A esa actitud se le llama resiliencia.

Pero tomar esa decisión… esa actitud no es fácil, y mucho menos convertirla en una capacidad. Ustedes dirán: “Es muy fácil decirlo, pero no hacerlo” o “Los demás no han vivido lo que yo he vivido”, pero les diré algo en respuesta: Nada es difícil cuando decides tomar una decisión. A continuación les mostraré que decisiones son necesarias para que en conjunto les sea más sencillo adquirir esta capacidad:

  • Sé tolerable al cambio y a la incertidumbre. El mundo está cambiando constantemente, y es ingenuo pensar que estaremos siempre en la misma posición o rodeado de las mismas personas. Aprende  a aceptar el cambio, incluso espéralo, no sabes si este se convierta en la puerta (abierta o cerrada) que necesitabas para lo que te estás proponiendo.
  • Confía en tí. Piensa en que lo que te sucede es solo un trago amargo que pasará en breve por tu garganta y ten confianza en que lo podrás superar tarde o temprano, más si ya has pasado por situaciones similares; pero si no es el caso piensa que cuando todo pase podrás enfrentarte a cualquier cosa que venga por el camino. Cree que eres capaz de conseguir todo lo que desees.
  • Sube tu autoestima. Va de la mano con el punto anterior, y no es ego ni sentirse superior a nadie, sino amor propio.
  • Vive el presente. No te enfoques en lo que pasó, sino en como enfrentarte al ahora; teniendo los pies en la tierra será más fácil ser tolerante y confiar más en ti mismo.
  • Oriéntate al logro. Piensa en lo que vas a hacer para llegar adonde quieres. Siéntete seguro de que vas a lograr tus metas y pregúntate siempre si estas haciendo todo lo posible para lograrlas.
  • Posee autocontrol. No permitas que nada ni nadie te quiebre, mucho menos que se den cuenta que lo están logrando. Esta es la parte más difícil de lograr pero la más satisfactoria cuando la dominas, porque te permitirá enfriar tu mente y tomar una decisión acorde a lo que realmente debes hacer. Recuerda que los impulsos con sangre caliente nunca son buenos.
  • Sonríe. Esta es una de las formas más básicas y efectivas de usar tu fisiología para cambiar tu estado de ánimo. Es muy efectiva cuando tienes horas o días con el ánimo por los suelos y ya pensar de manera positiva no funciona. Y no pienses que solo sonriendo puedes animarte, hasta cambiando tu postura al sentarte o mostrar seguridad al caminar puedes llegar a lograrlo.
  • Sé flexible. Esto consiste en reconocer las diferencias de opinión que tienes con los demás. Es imposible que todos piensen igual. Mucho menos que tu opinión sea la acertada, aunque cueste aceptarlo en ocasiones.
  • Piensa de forma creativa e innovadora. No hay nada mejor que aportar un soplo de aire fresco a tu entorno. No temas exponer tus ideas si piensas que pueden ser de utilidad.
  • Sé empático. Regla de oro: “Trata a los demás como deseas que te traten a ti”, “ama a tu prójimo como a ti mismo”. Inclusive no tienes que seguir ninguna religión para tener esas reglas en tu conciencia, solo por el hecho de ser personas entendemos con claridad el dolor propio y el ajeno. Siendo serviciales y haciendo trabajos sociales podemos llegar a lograr grandes cosas y, aunque el resto del mundo no lo vea lo importante es que tú sabes que estás haciendo las cosas bien.

Si llegamos a incorporar estos pasos en nuestra mente y corazón podremos llegar a ser personas con una enorme fortaleza interna y madurez. Bien es cierto que no es fácil ni para nadie tomar la actitud de ser resiliente, pero si pensamos que debemos moldear nuestra forma de pensar y que al final todo depende de nuestras decisiones veremos que lo que no mata nos hace más fuertes.

1 comentario en “¿Qué es la resiliencia y Cómo ser una persona resiliente?”

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